Un hogar, es el lugar en dónde todos nos sentimos más que bien ¿cierto?, generalmente procuramos que sea cómodo para todos los que vivimos en el. A veces esto es un tanto complicado cuando tenemos miembros con necesidades muy diferentes; y como un hogar inteligente no tiene mucho que ver con un hogar con tecnología en todos los lugares.
Lo que hace que un hogar lo sea, son necesariamente los detalles que tenemos en ella que lo hacen especiales, en este caso hablaremos de un lavamanos. Este es un proyecto del diseñador francés Gwenole Gasnier, su peculiaridad es que cuando una persona que está de pie lo utiliza no nota ninguna diferencia, pues conserva su altura normal; sin embargo al momento en que un niño o una persona en silla de ruedas la utiliza, el lavabo se inclina para reducir su altura y hacerlo más accesible.
Al que no hay que olvidar es que al inclinarse la capacidad del lavabo se reduce, pues el agua se mantiene siempre horizontal. Para mitigar este problema, incorpora un gran rebosadero en la parte más cercana al borde inclinado, y así evita que el agua se salga al usarlo en esta posición.
Es un diseño por demás útil incluso para los que por creernos indestructibles olvidamos ver en dónde pisamos y tenemos que usar muletas por un buen rato para ir al baño; sería más fácil ir en silla de ruedas pero jamás alcanzan el lavamanos; hasta ahora.
Fuente: Gwenole Gasnier














