El cerebro es una parte del cuerpo por demás interesante, muchas veces se habla del potencial del mismo y del poco aprovechamiento que le damos; también hemos hablado de que ciertos padecimiento afecta su funcionamiento, como por ejemplo la depresión.
Las investigaciones que tienen que ver con la actividad eléctrica del cerebro y el uso de las ondas cerebrales; son realmente interesantes y abren el panorama para darnos cuenta del potencial que mencionábamos hace un momento; y también abren la puerta al desarrollo de múltiples sistemas que pueden mejorar sensiblemente la calidad de vida de personas que sufren algún tipo de parálisis o, incluso, mejorar la seguridad de los coches.
La base de muchas de estas investigaciones es el uso de las señales del electroencefalograma para controlar objetos, un ejemplo de ello es la posibilidad de controlar el movimiento de una silla de ruedas. Es justo sobre esto que el Profesor Hung Nguyen y su hijo, han probado con éxito una silla de ruedas que se puede “controlar con la mente”.
Este sistema puede proporcionar suficiente autonomía al usuario pues es capaz de movilizarlo por una multitud o bien usando como señal de entrada la actividad eléctrica del cerebro del usuario de la silla de ruedas. Ésta última opción es la que da origen al proyecto Profesor Hung Nguyen, Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Tecnología de Sidney (Australia); cuando hace siete años, su hijo Jordan (que también ejerce en la misma universidad y es director de tesis de varios estudiantes), sufrió un accidente en una piscina que lo tuvo convaleciente durante algún tiempo:
“Tuve suerte de no romperme el cuello pero, en el caso de estar paralizado de cuello para abajo, hay un espectro muy reducido de tecnologías a utilizar” Comenta Jordan.
Desafortunadamente este accidente no es aislado, por lo que existe una gran demanda de este tipo de sistemas y, en el caso del profesor, debido a todos los estudios posteriores sobre el uso del electroencefalograma como señal de entrada y control de sistemas, fue que se decidió a apostar por el desarrollo de una silla de ruedas; es algo que se ve bastante viable tomando en cuenta que por ejemplo Nissan en colaboración con la Escuela Politécnica Federal de Lausanne ya están desarrollando un sistema que logra manejar de está forma.
La forma en cómo funciona este sistema es colocando una serie de sensores en el cuello del usuario para captar las señales eléctricas generadas en el cerebro y procesarlas. Después el sistema decodifica las señales eléctricas, interpreta órdenes como “izquierda” o “derecha” para movilizar la silla siempre que el usuario cierre los ojos dando entrada a la orden.
La silla ha pasado con éxito una serie de ensayos clínicos que determinan su funcionamiento; lo que hace pensar que en más o menos cinco años estaremos hablando de un prototipo comercializable después de conseguir la financiación necesaria.
Fuente: The News Tecnologies












