Un problema común es tener una increible sombra y no encontrar ni el gloss o el esmalte adecuado, y otro no tan común es querer tatuarse pero no conseguir reunir el valor. Para ambos casos tengo una solución bastante accesible, indolora, colorida y rápida; para hacerlo necesitas materiales que todas tenemos en casa, como sombra de ojos, balsamo para labios o gloss sin color, esmalte de uñas transparente y un sellador de maquillaje.
Comencemos por el gloss, lo unico que hay que hacer es tomar un poco de sombra; de preferencia utiliza algo plano para rasparla y así no arruinarla, sobre un contenedor pequeño deposita el polvito y pon una cantidad pequeña de gloss o balsamo, mezcla hasta desaparecer los grupo y ¡Listo! puedes disfrutar de tu nuevo labial.
Para el esmalte es un método similar, sólo que obviamente necesitas intercambiar el gloss por el brillo para uñas y al terminar tendrás tu esmalte completamente personalizado. Sólo hay un inconveniente, este esmalte debe utilizarse inmediatamente después de mezclarlo pues corres el riesgo de que se seque sin poderlo utilizar.
En el caso de los tatuajes temporales necesitas realizar un stencil con la figura que quieras plasmar en tu piel para luego prepararla hidratando y después poner un poco de pre-base para conseguir colores más vibrantes, ya que tengas tu piel un tanto seca acomoda tu stencil en el lugar de tu preferencia y comienza a maquillar a toquesitos la figura, cuando termines y antes de retirar tu plantilla pon un poco de fijador para maquillaje y en caso de no tener uno a la mano, utiliza un poco de spray para cabello, pero solo en caso de no contar con fijador.
Ahora si nada se interpondrá entre los colores que deseas y tú…. ¿Cuál es tu color favorito?












