¿A quién no le ha fallado alguna vez una cámara, un reproductor de discos, una televisión, el estéreo, el reproductor musical, la licuadora, la computadora el teléfono…. bueno, la lista es interminable!
Lo primero que produce es coraje, enojo, ganas de zamarrearlo, preocupación, miedo, angustia.. en fin, y uno piensa ¿por qué a mi? seguro me tocó el defectuoso! y lo cierto es que… no hay dispositivo electrónico perfecto y todos a la larga van a fallar. Unos porque es su ciclo de vida, otros por desgaste, otros porque están programados para que ya no sirvan en determinado tiempo. Es realmente inevitable tener un dispositivo que dure toda la vida la mayoría de las veces.
Lo cierto es que algunas veces no es por ninguna de estas razones, es solo que por algún motivo desconocido, se congelan, atoran, sacan alertas de fallos, que ni el mismo técnico especializado sabe a qué se debe, y en el momento menos esperado! … ley de Murphy!
Según un artículo publicado por la BBC Mundo no hay nada que se pueda hacer en estos casos, excepto la recomendación habitual que se da en todos los servicios de atención de clientes que te quedas con ganas de decir ¿y para eso le pagan? Pues si, muchas veces la solución es esa, la más sencilla de todas: apague y encienda de nuevo su equipo, claro, cuando no es falla de alguna pieza o algo más grave.
Eso si, la solución jamás será tirarlo, estrellarlo, golpearlo, porque la mayoría de las veces el problema no es hardware, y eso es lo primero que dañamos, sino el software. Y es que en el caso de los smartphones, una función puede realizarse al menos en 10 formas diferentes, todas elevadas a la 80ava. potencia en palabras del profesor Mark Harman, de la Universidad de Londres. Es por eso que para evitar o corregir esos problemas se actualizan las apps, y no siempre es porque un programa está en beta.
Cuando el dispositivo se congela, es que está tratando de ejecutar alguna otra función al mismo tiempo y mientras una parte está esperando que la otra haga algo, esa está esperando a la mencionada también realice alguna acción y ninguna avance por estar las dos esperando (seguramente les ha pasado en la computadora alguna vez).
La empresa Geek Squad que ha enfrentado varias veces ese problema, afirma que no existen plataformas que sean peores que otras, si no manera equivocadas de utilizarlas. Para el caso de los smartphones, aconsejan solo instalar el núnero de apps que realmente se van a usar y no todas las que puedan caber en su memoria, y de esta forma,el equipo estará estable y con menos probabilidad de fallos.
Un artículo de Pocket-lint.com menciona como causa probable del fallo, a que el equipo se confunde en las instrucciones que recibe. No importa si el equipo es de última generación o no, no importa cuantas pruebas se le haga, simplemente a veces se le satura de órdenes al querer que la multitarea funcione como si fuera un pulpo al que se le da en cada tentáculo algo diferente por hacer, y simplemente no pueden.
No olvidemos que otra causa de que un equipo pueda fallar, es el recalentamiento, para lo cual se sugiere hacer en los smartphones o computadoras, “underclocking”, o sea, bajar la velocidad de reloj de la CPU o memorias por debajo de sus capacidades.
Así que ya lo saben la próxima vez que tu gadget falle, apágalo y enciéndelo de nuevo, la mayoría de las veces, funcionara… al menos a mi me funciona en mi laptop.
Si el problema no se soluciona con encender y pagar, puedes recurrir a foros en línea para encontrar la respuesta o ir a atención a clientes y hacer valer la garantía.
En el caso de los smartphones, nos dan un consejo final: si te preocupa que tu teléfono falle, que en algún momento sucederá, compra uno que haya salido hace diez años, sin aplicaciones, software sofisticado, internet, o pantalla táctil.
Recuerda: si puede fallar, seguramente lo hará












